Yo tengo algo que contar

08
Mar
La Biblia en España

En estos últimos días he tenido la oportunidad de leer un libro que hacía tiempo que quería leer, se llama «La Biblia en España» de George Borrow.

La primera vez que oí hablar de este hombre fue en unas conferencias que dio un historiador evangélico muy conocido sobre el desarrollo del evangelio en España a partir del Siglo XVI y en ellas mencionó a George Borrow de pasada.

George fue el primer colportor de las sociedades Bíblicas Inglesas.

Justo después de la inquisición, religiosamente en España se vivían tiempos convulsos en los que el pueblo se levantó contra el clero y hastiados de la hipocresía reinante y de los atropellos de frailes, abades y del mismo papa, las gentes españolas no creían en nada más que en supersticiones.

La biblia no era accesible y políticamente eran tiempos convulsos para este país en los que se acababa de salir de Fernando VII, que no había dejado sucesores varones y se desencadenó una lucha a brazo partido para destituir a la reina regente y la heredera del trono, que fueron las que se llamaron guerras Carlistas.

En todo este ambiente aparece este personaje. Un inglés, que fue extremadamente aventurero, valiente y atrevido.

Sabía muchos idiomas y era un hombre culto, pero sobre todo me llamó la atención su pasión por la Palabra.

En el libro, que tiene 650 páginas, repetidas veces dice que está convencido de que la biblia es la solución para España pero no sólo se queda con decirlo, sino que actúa.

Abrió la primera tienda de las sociedades bíblicas en España.

Imprimió la primera edición del Nuevo Testamento en español sin las notas de Scio.

Era ley que como se consideraba que el común de la gente no tenía la capacidad para interpretar las escrituras, había que imprimirlas con las notas del padre Scio.

Esto provocaba que la biblia fuera un libro sumamente complicado y poco manejable. Eran aproximadamente 9 tomos, así que nadie la leía, ni siquiera el clero.

George, tradujo el Nuevo Testamento al Caló, estuvo durante mucho tiempo con los gitanos viviendo como uno de ellos y llevándoles el evangelio.

Tradujo el evangelio de Lucas al vascuence y llevó esos nuevos testamentos que imprimió en Madrid, por toda España.

En los caminos, recorriendo toda España desde Gibraltar hasta Finisterre le persiguieron, le asaltaron, le traicionaron, se perdió, pasó frío, pasó calor y toda clase de las penurias más increíbles que puedas imaginar.

Le metieron en la cárcel y tuvo que huir en varias ocasiones pero volvió como tres veces.

Y ¿todo esto por qué? Porque tenía un mensaje que dar, del que estaba convencido podía cambiar las cosas y fue consciente a la vez de la necesidad que había de ese mensaje.

Se apasionó con su mensaje y fue obediente; estuvo dispuesto a pagar el precio.

Vamos al versículo sobre el que os quiero hablar en esta reflexión:

«Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero.»

1 Timoteo 1:15

Pablo, fue otro George Borrow, que con un mensaje que comunicar del que estaba convencido y que le había transformado a él, se embarcó en uno de los ministerios más fructíferos después del de Cristo, por el que tuvo que sufrir penalidades y las sufrió voluntariamente sabiendo cual era la recompensa.

Esta epístola se la escribe Pablo a Timoteo, colaborador suyo que dejó al cargo de la iglesia de Éfeso y en ella le da varias instrucciones, tanto ministeriales como personales y llegamos a este versículo donde le habla del mensaje que tienen en común y que es lo que les mueve, y qué es lo que transformó a Pablo y que le hizo ser un apóstol a los gentiles.

El mensaje de Pablo es claro, sencillo y profundo a la vez, es el evangelio.


Este mensaje es el evangelio de Cristo

ESTE MENSAJE ES EL EVANGELIO DE CRISTO

En este punto me he propuesto no hacer ninguna ilustración, porque me parecería contaminar algo tan sublime como el sacrificio de Cristo.

Lo que he hecho ha sido seleccionar una serie de textos que quiero que busquéis conmigo porque los vamos a leer.

He dividido el mensaje que Pablo tenía que dar en tres partes:

1. Cristo vino al mundo, se hizo hombre

«Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.»

Juan 1:14

«Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley.»

Gálatas 4:4

«… sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres;»

Filipenses 2:7
  • Beneficio de la encarnación: que nos comprende perfectamente, tenemos un sumo sacerdote que se compadece de nosotros.

2. Entregó su vida en la cruz para salvar a los pecadores

«Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras;»

1 Corintios 15:3

«Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.»

Isaías 53:4

«Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.»

Isaías 53: 5

«Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.»

Isaías 53:6

«Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero;(F) y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca.»

Isaías 53:7

«Por cárcel y por juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue herido.»

Isaías 53:8

«Y se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca.»

Isaías 53:9

«Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada.» 

Isaías 53:10

«Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos.»

Isaías 53:11
  • Beneficio de la cruz: que nos devolvió la paz para con Dios.

3. Resucitó

«A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos.»

Hechos 2:32

«…sea notorio a todos vosotros, y a todo el pueblo de Israel, que en el nombre de Jesucristo de Nazaret, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de los muertos, por él este hombre está en vuestra presencia sano.»

Hechos 4:10

«…y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras.»

1 Corintios 15:4

«Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe.»

1 Corintios 15:14
  • Beneficio: su resurrección nos ha hecho Herederos de una herencia incorruptible: la salvación.

Este es el mensaje que transformó la vida de Pablo, su punto de inflexión, fue como cuando no te lo esperas y alguien da un golpe en la mesa.


Pedro y el lobo

CARACTERÍSTICAS DE ESTE MENSAJE

Pablo da dos características en este versículo sobre el mensaje que él y Timoteo tienen para dar:

Es una palabra fiel

La palabra en griego es «pisteuo», significa digno de confianza, que no falla.

Seguramente todos vosotros os sabéis el cuento de Pedro y el Lobo.

A mí me lo contaron un montón de veces de pequeño, no sé si porque pensaban que era un poco mentiroso o un poco exagerado.

Érase una vez un pequeño pastor que se pasaba la mayor parte de su tiempo cuidando sus ovejas y, como muchas veces se aburría mientras las veía pastar, pensaba cosas que hacer para divertirse.

Un día, decidió que sería buena idea divertirse a costa de la gente del pueblo que había por allí cerca. Se acercó y empezó a gritar: «¡Socorro! ¡El lobo! ¡Que viene el lobo!»

La gente del pueblo cogió lo que tenía a mano y corriendo fueron a auxiliar al pobre pastorcito que pedía auxilio, pero cuando llegaron, descubrieron que todo había sido una broma pesada del pastor.

Y se enfadaron. Cuando se habían ido, al pastor le hizo tanta gracia la broma que pensó en repetirla.

Y cuando vió a la gente suficientemente lejos, volvió a gritar: «¡Socorro! ¡El lobo! ¡Que viene el lobo!»

Las gentes del pueblo, en volverlo a oír, empezaron a correr otra vez pensando que esta vez si que se había presentado el lobo, y realmente les estaba pidiendo ayuda.

Pero al llegar donde estaba el pastor, se lo encontraron por los suelos, riendo de ver como los aldeanos habían vuelto a auxiliarlo.

Esta vez los aldeanos se enfadaron aún más, y se marcharon terriblemente enojados.

A la mañana siguiente, el pastor volvió a pastar con sus ovejas en el mismo campo.

Aún reía cuando recordaba correr a los aldeanos. Pero… ese mismo día, si vió acercarse el lobo.

El miedo le invadió el cuerpo y, al ver que se acercaba cada vez más, empezó a gritar: «¡Socorro! ¡El lobo! ¡Que viene el lobo! Se va a comer todas mis ovejas! Auxilio!»

Pero esta vez los aldeanos, habiendo aprendido la lección el día anterior, hicieron oídos sordos.

El pastorcillo vio como el lobo se abalanzaba sobre sus ovejas, y chilló cada vez más desesperado: «¡Socorro! ¡El lobo! ¡El lobo!», pero los aldeanos continuaron sin hacer caso.

Es así, como el pastorcillo vio como el lobo se comía unas cuantas ovejas y se llevaba otras para la cena, sin poder hacer nada.

Y se arrepintió en lo más profundo de la broma que hizo el día anterior.

Para mí, una de las cosas más terribles es la traición de la confianza.

Es un dolor profundo que cuesta muchísimo restaurar y los hombres somos expertos en traicionar la confianza de los demás, y lo más seguros es que a todos os haya pasado lo que a Pedro, traicionaste la confianza de alguien y sufriste las consecuencias.

Como dice en Jeremías, maldito el varón que confía en el hombre, porque así es nuestra naturaleza, traicionera, bendito el varón que confía en Jehová.

Pues este mensaje que tenemos, el de la cruz, es absolutamente confiable.

Puedes tener la certeza de que si eres pecador, si eres consciente de tu pecado y aceptas el sacrificio de Cristo, Él vino para salvarte.

Hoy en día casi todo es relativo,  pero esto es absoluto.

«Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.»

Juan 3:16

Es digna de ser recibida por todos

Me llamó mucho la atención la definición de digno.

Digno según el diccionario de la Real Academia de la Lengua es: Algo correspondiente y proporcionado a la condición de alguien o algo.

El ciclo pasado, los de tercero estuvimos en una conferencia que se celebró en el círculo de amigos de Córdoba.

Este es un sitio muy exclusivo al que los Reyes han acudido varias veces y donde se reúne la alta alcurnia de Córdoba.

Había que ir de rigurosa etiqueta y la verdad es que el edificio que tienen en Córdoba es increíble.

Unos cuadros magníficos y una elegancia exagerada.

En las conferencias se estaba rindiendo homenaje a uno de los fundadores, un Galés que se llamaba Duncan Shaw.

Este fue un hombre muy interesante, protestante y que hizo muchísimo por la ciudad de Córdoba.

A él, los protestantes andaluces le deben mucho pero todos los españoles, sobre todo los golosos, le debemos que fue la primera persona que trajo la leche condensada a España.

Todo esto pasó en el siglo XIX y él fue el fundador de la primera iglesia evangélica de Córdoba.

Bueno pues al acto, que como digo estaba revestido de una solemnidad y elegancias exageradas, estaba invitada la biznieta de Duncan Shaw y varios familiares. A éstos, se les reservó la primera fila.

¿Qué hacía a estos Señores dignos de sentarse en la primera fila? Su condición.

Eran familiares del socio fundador al que se estaba homenajeando.

¿Por qué es esta palabra, el mensaje de Pablo, digna de ser recibida por todos? Porque todos tenemos la misma condición, somos pecadores.

En Romanos, dice

«por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios»

Romanos 3:23

y esa es nuestra condición, estamos destituidos de la gloria de Dios pero Jesucristo vino a morir por los pecadores, ese es el mensaje que todos debemos oír.


Se acaba el tiempo

¡DOS MOTIVOS POR LOS QUE TE DEBES PONER EN MOVIMIENTO YA!

La gran comisión (Mateo 28:19-20)

Jesús mando a sus discípulos predicar a toda criatura y nosotros somos sus discípulos así que tenemos que predicar.

La mujer Samaritana. Tú y yo tenemos una gran comisión.

Es urgente, porque esto se acaba

Haití, Chile, Nicaragua, avisos de tsunami, un ciclón en España, estamos en los últimos tiempos.

No sé si va a durar 40 años o si el Señor va a venir mañana pero esto se acaba y nosotros que tenemos una palabra fiel y digna de ser recibida, la prediquemos.

Personalmente no creo que el Señor tarde mucho en volver a por su Iglesia.

Cada día es más increíble la depravación, el estado de perdición y el rumbo que está tomando la sociedad en general.

La perversidad en vez de menguar gracias a la mayor educación y conciencia social, lo que ha hecho es crecer cada vez más. Vemos como se normalizan cosas que antes no eran normales.

En el autobús en el que fui para Madrid la última vez, había tres parejas homosexuales.

No me dan asco, los amo y se me encoge el corazón cuando veo que la gente que me rodea se va al infierno.

Se me encoge el corazón cuando escucho a la niña que iba sentada detrás de mí y que iba escuchando música, cantando canciones con alto contenido sexual, se me encoge el corazón cuando escucho como el delincuente que va a mi lado hace un negocio de drogas por teléfono y se me parte el alma cuando el conductor con su anillo de casado empieza a flirtear con las jovencitas que se suben al autobús.

Es necesario y urgente que nosotros seamos conscientes de que la gente se nos muere, que se van al infierno, mi oración en esta mañana es que el Señor os de pasión por las almas, que cuando miréis a la gente la veáis en las garras mismas de Satanás.


CONCLUSIÓN

Tenemos un mensaje que predicar, Cristo se hizo hombre, dio su vida en la cruz y resucitó, este mensaje nos ha transformado, nos ha librado de la muerte y nos ha dado vida eterna.

Es un mensaje confiable, fiel y digno de ser recibido y es urgente que sea predicado porque se nos mueren, se nos van al infierno.

Observo con asombro cómo se han rebajado los estándares de la predicación a los perdidos.

Cada vez nos intentamos congraciar más con el mundo, hacer conciertos que se parezcan más al mundo, obras de teatro que enganchen más a los jóvenes e intentamos hacer de la iglesia algo guay y atractivo olvidándonos de que el mensaje, Cristo, no necesita ayuda, es atractivo en sí mismo.

Soren Kierkegaard un filósofo danés, hace una ilustración para hablar de esto que me parece increíble.

Cuenta que en los preparativos para la función de una compañía de circo, se desató un incendio.

El payaso, que ya estaba preparado para la función, fue corriendo al pueblo que estaba cerca y comenzó a gritar: «¡Fuego fuego!».

Cuanto más gritaba el payaso, más se reía la gente, así que no le hicieron caso y se quemó el circo.

Eso nos pasa a los Cristianos de hoy en día. Hemos perdido la autoridad del Espíritu para predicar el mensaje que tenemos que dar.

Para recuperarla tenemos que estar dispuestos a pagar el precio y ese precio, es pasar tiempo con Dios, buscar su rostro, meditar en su Palabra y abundar en la oración.

Jonathan Edwards, el padre del gran avivamiento de Massachusetts, estudiaba la palabra 13 horas diarias.

Lutero dijo que un ministro de Dios que no pasase al menos 4 horas diarias en oración no le merecía ningún espeto.

DL Moody, se levantaba a las 5 de la mañana a orar y a buscar el rostro de Dios todos los días.

Sinceramente, no me imagino a Juan el bautista vistiéndose de fariseo para alcanzarlos, pero si veo a un hombre vestido con pieles y comiendo langostas lleno del Espíritu Santo que impactó a su sociedad en su tiempo.

Tampoco me imagino a Jesús haciendo un concierto donde cantasen Juan y Tomás a voces para atraer a los saduceos.

Ni a Elías vistiéndose de sacerdote de Baal.

No me malinterpretéis, me encanta la música y creo que tenemos que usar todos los recursos que tenemos a nuestro alcance pero cuidado, lo más importante es predicar un mensaje puro, que es atractivo por sí mismo, llenos del Espíritu Santo.

Hoy en día, más que nunca hace falta que se levanten hombres y mujeres que estén llenos del Espíritu Santo para predicar con la autoridad y el denuedo de Pedro, y que estén dispuestos a pagar el precio como Pablo, como Juan y como George Borrow, porque tenemos un mensaje, pero que es urgente que lo demos.

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