La Teología propia: El estudio de Dios

22
Mar
Teología Propia: El Estudio de Dios

Creemos que si una tragedia ha sucedido casi de forma general en la Iglesia de hoy, contaminándola gravemente, es que ha abandonado el estudio de la divinidad.

En este estudio los cristianos crecemos en una fe fundada, nos apartamos de vagas ideas y nos desarrollamos como individuos transformados en una relación salvífica de amor hacia el sacrificio misericordioso de nuestro Señor Jesucristo a través de la ayuda inestimable del Espíritu Santo.

Es cierto que cuando uno se adentra en las maravillas de Dios, se ve incapaz y muy limitado para comprenderlas.

De hecho es casi el único tema sobre el cuál por mucho que estudiemos jamás llegaremos a tener un conocimiento completo, ni siquiera alcanzaremos a arañar un poquito de su gloria, porque nuestro Dios es infinito.

Pero no por ello y por un terrible descuido de la disciplina y el estudio, el cristiano puede justificarse para abandonar la concepción ortodoxa de nuestro amado Señor, sobre lo cuál indudablemente rendirá cuentas.

Cuando esto sucede, se sostienen aproximaciones incompletas y sesgadas que desembocan en terribles herejías y que acaban confundiendo incluso a los corazones más sinceros.

Vivimos en un mundo rápido y que se nutre de estímulos que son, en el mejor de los casos, superficiales, y no tenemos tiempo para meditar y profundizar en casi nada.

El trabajo y los quehaceres diarios ocupan cada minuto de nuestro día y a duras penas encontramos el tiempo y el lugar adecuado para entrar en comunión con Dios para la sana práctica del devocional diario.

En este contexto A. W. Tozer dice: 

“Las palabras estad quietos, y conoced que yo soy Dios no significan nada en la práctica para el adorador bullicioso y confiado en sí mismo de este siglo veinte.”

-Aiden Wilson Tozer-

De lo que conocemos de Dios porque el ha decidido revelarlo, habla esta definición.

Su esencia trinitaria en unidad, sus perfecciones y como se relacionan éstas con nosotros, sus seres creados.

Por ello empezaremos estudiando la Trinidad.


DIOS TRINO Y UNO

La Palabra Trinidad, no aparece como tal en las Escrituras pero la doctrina trinitaria, se infiere desde el primer capítulo de Génesis y ha ido tomando forma en el seno de la Iglesia a través de los siglos como verdad bíblica indiscutible.

Aunque nuestro intelecto no puede concebir la existencia de tres personas en unidad consustancial, la existencia del Dios Trino y Uno es una verdad bíblica que aceptamos por fe.

Dónde nuestra capacidad de comprensión se ve limitada, el punto del equilibrio reside en no estirar los conceptos hasta hacerlos comprensibles porque si hacemos esto, como comprobaremos que se ha intentado hacer a lo largo de la historia, incurriremos irremediablemente en terribles errores.

La trinidad es un misterio que aceptamos, estudiamos e intentamos comprender hasta donde llega nuestra capacidad.

Forzar las cosas más allá, podría ser incluso tentar a Dios y cuestionar su revelación.

La vida Cristiana está llena de misterios e interrogantes, la encarnación, la doble naturaleza de Cristo, la resurrección etc… por nombrar algunos de ellos; pero los que tenemos la seguridad y la paz del Espíritu Santo, no intentamos descifrarlos, los aceptamos y creemos por fe, en fe y para fe.

Y la fe en sí misma que nos mueve a la aceptación de los misterios que se nos escapan, es un regalo, es un don de Dios.

Por ello, nos acercamos al misterio trinitario en humildad y llenos de la reverencia que nuestro Señor merece.

Hacemos nuestras las Palabras con las que concluye Agustín de Hipona su obra sobre la trinidad:

“Líbrame, Señor, de la palabrería que padezco dentro de mi alma.
Es digna de compasión a tus ojos y recurre a tu misericordia…
Hablamos mucho y no alcanzamos la meta, y la conclusión del razonamiento debe ser esta:
El lo es todo. Así, pues, cuando te alcanzamos, ha de tener fin lo mucho que hablamos y lo que no hemos conseguido.
Y solo tú continuas siéndolo todo en todas las cosas.
Sólo una cosa podemos repetir sin fin: alabarte todos cuantos en ti somos uno.
Tú, Dios único. Tú, Dios trino; lo que en estas líneas he dicho tuyo, haz que también lo reconozcan los que son tuyos.
Y si algo he dicho de mi cuenta,
¡ignóralo tú y que lo ignoren también los tuyos! Amén” 

-Agustín de Hipona-

lo que nos deja ver que, aunque rudimentaria, ya albergaba una concepción trinitaria de la figura de Dios.

Si bien no realizó ninguna referencia explícita a la realidad del Dios trino, si sentó las bases para una posterior formulación de la doctrina trinitaria.

En segundo lugar tenemos a Tertuliano Obispo de Cartago. (160 d.C.-230 d.C.).

A Tertuliano se le atribuye el ser el primero en usar el término “trinidad”.

El concepto trinitario de Tertuliano expone que Dios es uno; que sólo hay una sustancia divina y un poder divino sin separación, división, dispersión o diversidad y que a su vez hay una separación de funciones sin que haya división, que se materializa en una distinción de personas.

De Tertuliano dice Benjamin. B. Warfield:

“Tertuliano tuvo que afirmar la divinidad verdadera y total de Jesús sin crear dos dioses y por cuanto logró hacerlo, lo debemos reconocer como el padre de la doctrina de la Trinidad que sostiene la Iglesia”.

-Benjamin Breckinridge Warfield-

En quinto y último lugar, debemos considerar la aportación del concilio de Constantinopla (381 d.C.) en el que se afirmaron las conclusiones de ortodoxia Nicena y se añadieron citas referentes al Espíritu Santo.

En el se habla del Espíritu Santo en términos de divinidad, como Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y con el Hijo es co-adorado y co-glorificado, quién habló por los profetas.

A partir de esta fecha, si bien se han redactado diferentes credos y formulaciones teológicas, como el credo de Atanasio, no se ha añadido nada nuevo a la doctrina de la Trinidad. Desde entonces, ésta ha sido aceptada, con tristes salvedades, universalmente por la Iglesia.


Dios Trino y Uno

LA DOCTRINA EN SI

La enseñanza Bíblica con respecto a la Trinidad se puede resumir en tres partes:

  •   Dios es tres personas.
  •   Cada persona es plenamente Dios.
  •   Hay sólo un Dios.

Dios es tres personas

El hecho de que Dios sea tres personas, quiere decir que está compuesto de tres personas distintas que aunque son co-sustanciales, no son la misma persona.

El Padre no es el Hijo; el Padre no es el Espíritu Santo; el Hijo no es el Padre; el Hijo no es el Espíritu Santo y el Espíritu Santo no es ni el Padre ni el Hijo.

Esto lo podemos constatar en los siguientes pasajes bíblicos:

  • Juan 1:1-2. En este pasaje se nos dice que el Verbo era Dios y estaba con Dios, muestra la distinción de personas entre el Verbo, que más adelante se nos revela como Cristo, y Dios Padre.
  • Juan 17:24. Jesús habla de la gloria que el Padre le había dado antes de la fundación del mundo haciendo evidente la   existencia de varias personas en la participación de la gloria.
  • Juan 14:26. Jesús dice que el Padre enviará al Espíritu Santo por lo tanto no es ni el Padre ni el Hijo.
  • Juan 16:7. Jesús dice que necesario que el se vaya para que la persona del Espíritu venga.
  • Romanos 8:27. El Espíritu Santo también ora e intercede por nosotros.
  • 1 Juan 2:1. Se nos dice que Jesús intercede por nosotros ante el Padre por lo tanto es necesario que sea una persona diferente.

Cada una de las tres personas es plenamente Dios

En esto es que fallan casi todas las analogías.

Frecuentemente se usa el trébol para describir la trinidad y si bien es una planta con tres hojas diferentes que forman parte de una unidad, no se puede decir que cada una de las hojas que forman el trébol sea todo el trébol por sí solo.

Sin embargo, a la luz del testimonio bíblico, así sucede con la trinidad.

Cada una de las personas que componen el conjunto divino es Dios individualmente a la vez que uno.

  • En cuanto a la divinidad de Dios el Padre:
    • Toda la escritura desde Génesis 1:1 da testimonio de ella.
    • Todo el Antiguo Testamento y todo el Nuevo corroboran la deidad del Padre.
  • En cuanto a la divinidad del Espíritu Santo:

    En primer lugar se ha de tener en cuenta que en todas las fórmulas trinitarias se iguala al Padre y al Hijo en importancia y autoridad.
    • En el Salmo 139 David le atribuye al Espíritu la omnipresencia, cualidad únicamente divina;
    • En Hechos 5:3-4 Pedro asegura que mentirle al Espíritu Santo es mentirle a Dios
    • Pablo le atribuye omnisciencia al Espíritu en 1 Corintios 2:10 y 11
    • En Juan 3:5-7 el apóstol asegura que el nuevo nacimiento es obra del Espíritu
    • En 1 Juan 3:9 corrobora que eso es algo que sólo Dios puede hacer.

Hay un solo Dios

La Biblia dice claramente que hay un Dios y sólo uno.

Las tres personas diferentes de la Trinidad son una no sólo en propósito y en acuerdo en lo que piensan, sino que son una en esencia, una en su naturaleza esencial.

En otras palabras, Dios es sólo un ser.

No hay tres dioses. Hay sólo un Dios. Uno de los pasajes más conocidos del Antiguo Testamento es:

“Escucha, Israel: El Señor nuestro Dios es el único Señor.

Deuteronomio 6:4

«Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas”.

Deuteronomio 6:5

Los siguientes versículos confirman que sólo hay un Dios, que es único y que no hay varios dioses: Éxodo 15:11; 1 Reyes 8; Isaías 45:5-6; 1 Timoteo 2:5; Romanos 3:30Santiago 2:19; solo citando algunos de los muchos versículo que confirman esta verdad.

Hasta aquí hemos visto que la doctrina trinitaria se compone de tres partes de las que cada una de ellas recibe un claro apoyo bíblico.

Ninguna de estás partes tiene supremacía ni ha de obviarse porque si se hace, se sacan conclusiones parciales y erróneas.

Este ha sido el triste problema de la interpretación trinitaria a lo largo de la historia, incidir en un aspecto más que en otro.


LOS ERRORES Y HEREJÍAS TRINITARIAS MÁS IMPORTANTES

Subordinacionismo

Influenciados por el neoplatonismo, el judaísmo y el gnosticismo, algunos consideraban que el único Dios verdadero era el Padre y que las otras dos personas de la trinidad eran seres creados nunca iguales al Padre pero que si participaban de su divinidad.

Esta tendencia de pensamiento se divide en dos grandes grupos:

Estos son también conocidos como los pneumatómakos (enemigos del Espíritu).

Monarquianismo

Enfatiza de tal manera la unidad de las tres personas que borra las distinciones trinitarias.

Es lo opuesto al Subordinacionismo.

Hay también dos clases de Monarquianismo:

  • El Monarquianismo dinámico: que ve en Dios una sola persona con espíritu y sostiene que Jesucristo era simplemente un hombre que actuaba influenciado de tal manera por el Espíritu, que merecía honores divinos.
    El principal promotor de esta herejía fue Pablo de Samósata.
  • El Monarquianismo modalista: sostiene que Dios es una sola persona con tres modos distintos de manifestarse: el Padre como creador; el Hijo como redentor y el Espíritu Santo como santificador.
    El principal promotor de esta herejía fue Sabelio.

Triteismo

Esta forma de pensar niega la unidad de las tres personas divinas considerándolas tres dioses independientes e iguales con todas sus virtudes y capacidades en existencia individual sin consubstancialidad.

Esta forma de pensar niega la unidad de Dios.

Hemos escogido estas tres tendencias de pensamiento porque creemos que todos los errores trinitarios se derivan de ellas y como se puede comprobar, su fuente reside en la potenciación de uno de los aspectos bíblicos estudiados sobre los otros dos.


Nombre de Dios

LOS NOMBRES DE DIOS

Hace algún tiempo y como parte de una investigación que estábamos realizando que consistía en comparar diferentes religiones para sacar conclusiones, acudimos a una reunión en una mezquita.

La liturgia de las reuniones del Islam es siempre en árabe así que teníamos un traductor.

Llegó un momento de la ceremonia, que por cierto es muy curiosa de ver, en que el imán empezó a recitar algo que parecía la misma palabra, pero con diferentes terminaciones y estuvo un buen rato.

Le preguntamos al traductor y nos dijo que eran los 99 nombres de Dios.

Evidentemente no nos los tradujo todos pero se parecen mucho a los que nosotros conocemos a través de la Biblia.

Después tuvimos un tiempo para entrevistarnos con el Imán y hacerle preguntas y entre ellas le preguntamos el motivo de la repetición de los 99 nombres de Dios.

Nos respondió que repetirlos y aprenderlos les ayuda a conocer más a Alá, a amarle y a adorarle en todas sus formas.

Exactamente lo mismo nos sucede a los Cristianos.

Investigar sobre los nombres con los que Dios se ha dado a conocer en su Palabra nos ayuda a amarle y adorarle como se merece.

Dios se ha revelado en su Palabra bajo diferentes nombres que lo identifican.

Algunos de ellos no son exclusivos, sino que se usan para designar a otros.

En cambio otros son propios de Él. Pero de una u otra forma, cuando son mencionados en la Palabra se hace patente que están hablando de Él y únicamente de Él, sin confusiones.

Lo importante de los nombres de Dios es que no son de invención ni iniciativa humana.

Son nombres con los que Dios ha escogido revelarse a través de las Escrituras a sus hijos de una forma comprensible para los humanos e identificándose con figuras accesibles para nuestro intelecto.

Los nombre se Dios son un campo apasionante que revelan mucho de Él, y donde podemos aprender a amarle y a acercarnos a Él para adorarle como los musulmanes y son la segunda parte constitutiva de su ser que analizaremos en este estudio.

El nombre de Dios, La matriz

El nombre de Dios, como Él mismo ha escogido llamarse, aparece en las escrituras en Éxodo 3.

Dios se le aparece a Moisés en una zarza ardiendo y le comisiona para librar al pueblo de Israel de la esclavitud.

Moisés le dice, vale, estupendo pero espera un momento, cuando yo me presente ante el pueblo diciendo que voy de parte de Dios, si preguntaren ¿Cuál es su nombre? ¿Qué he de responder? Y Dios le dice, mi nombre es YO SOY EL QUE SOY, dirás YO SOY me envía.

Este YO SOY nos habla de muchas cosas acerca de Dios.

Nos habla de su eternidad, Él es el único sempiterno; nos habla de su omnipotencia y de que no es un ser creado.

Cuando un judío se presentaba, decía normalmente parte de su genealogía.

Cuando en los evangelios se nos habla de Jacobo o de Andrés por ejemplo, se nos dice que eran los hijos de Zebedeo.

Bueno pues Dios no tiene padre, Él es, Él es el único que tiene vida en si mismo y que creó todo de la nada. YO SOY.

En hebreo antiguo no había vocales y el nombre de Dios se escribía con cuatro consonantes, lo que se denomina el tetragrámaton. YHWH.

En virtud de la prohibición de tomar el nombre de Dios en vano, la Mishna, la interpretación de la ley judía, prohibía la pronunciación del nombre de Dios, por lo que no sabemos como se pronuncia, ese es un secreto entre Dios, Moisés y los primeros Judíos.

En el siglo X, los masoretas que transcribían las Escrituras empezaron a introducir las vocales en el hebreo, que es una cosa muy complicada porque son puntitos.

Cuando llegaron al tetragrámaton, no sabían como se pronunciaba así que le añadieron las vocales de Eloha formando la palabra YEHOWA.

La primera traducción en la que aparece ésta palabra es en la King James en inglés y con el uso la Y deriva en J y la W en V.

Luego Jehová, es simplemente una invención, nadie sabe como se pronuncia el nombre de Dios.

Como hemos dicho al principio, ese mismo nombre nos habla de algunas de las características de Dios, pero las Escrituras nos dan más pistas para conocerlo y adorarlo como merece.

Los nombres compuestos

En el Antiguo Testamento existen nombres de Dios que se forman con dos términos, en el que uno de ellos será YHWH y el otro una de las perfecciones de Dios que se establece en un aspecto concreto.

JEHOVÁ JIRÉ:

Significa Dios proveerá.

Este nombre aparece en Génesis 22:14.

«Y llamó Abraham el nombre de aquel lugar, Jehová proveerá. Por tanto se dice hoy: En el monte de Jehová será provisto.» 

Génesis 22:14

Abraham no tenía descendencia. Su mujer Sara era estéril y después de muchos años, en su vejez, Dios le dio un hijo.

Dios, para probarle, le pide que ofrezca en sacrificio a su único hijo lo que es un tipo de Cristo.

Fijaos la contradicción que esto tuvo que ser para Abraham. Primero Dios le promete que su descendencia será como las estrellas, que no se pueden contar o como la arena del mar.

Después le da un hijo, que dices tú, bueno es un poco tarde, pero parece que Dios empieza a cumplir su promesa.

Después, de repente, le pide que lo sacrifique.

Abraham, obediente se pone en camino, recoge madera para el holocausto.

Llegados a un punto, el niño, le pregunta a su padre: «papá, les has dicho a los criados que venían con nosotros que vamos a adorar a Dios, que vamos a ofrecer sacrificio, pero yo no veo ningún animal para el holocausto».

Entonces Abraham lleno de emoción, y con una fe ejemplar le responde a su hijo: «Jehová Jiré, Dios proveerá.«

JEHOVÁ TSEBAOT:

Este nombre abunda en las Escrituras.

Aparece en 219 ocasiones. La primera en 1 Samuel 1:3.

Significa YHWH de los ejércitos.

Hace referencia al dominio y la autoridad de Dios que no poseen rival.

Él es el Señor de toda potencia, de todo ejército. Este nombre va muy ligado a Jehová como estandarte.

Al decir ejércitos en plural, quiere decir que el es Jehová por encima de todo.

Por encima de las luchas, de los conflictos de las guerras, Él es Dios de los dos bandos, tiene el control de todo y nada sucede sin que el lo permita.

JEHOVÁ NISSI: 

Jehová es mi estandarte, mi bandera.

Esta expresión es el nombre que Moisés da a Dios cuando levanta un altar y reconoce la mano de Dios en la guerra contra Amalec.

“Y Moisés edificó un altar, y llamó su nombre Jehová-nisi.» 

Éxodo 17:15

Antiguamente cuando se iba a la guerra se iba con la bandera por delante porque daba identidad, representaba a un país y cuando se conquistaba territorio lo primero que se hacía era clavar la barrera.

Edificar un altar, clavar la bandera: el estandarte significa conquista y representación.

JEHOVÁ SHALOM:

Dios es paz:

«Y edificó allí Gedeón altar a Jehová, y lo llamó Jehová-salom; el cual permanece hasta hoy en Ofra de los abiezeritas.»

Jueces 6:24

 La paz es que no hay guerra que te afecte.

Tener un Dios de paz y que es paz en si mismo, es tener a Jehová de los ejércitos pacificando todas las guerras que están a nuestro alrededor y en nuestro interior.

JEHOVÁ RAFA: 

Lo podemos leer en Éxodo 15:26.

En la forma en la que está en el versículo, YHWH rofeja, significa, YHWH tu sanador.

También aparece en la forma de Jehová rafa, que es: Jehová sana.

La enfermedad, al igual que la muerte, entró en la creación como producto del pecado pero Dios es nuestro sanador integral.

Nos sana de la separación de Él, y nos sana físicamente aunque tenemos estos cuerpos mortales que a veces sufren.

JEHOVÁ TSIDQUENU: 

Jehová es nuestra justicia.

Cuando pensaba en este nombre, venía a mi mente un solo versículo:

“Justificados pues por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.” 

Romanos 5:1

Ser justo es cumplir la ley y sólo en Cristo podemos cumplir con la Ley de Dios, de otra manera estamos muertos, somos transgresores, pecadores, estamos condenados pero Dios es nuestra justicia.

Cristo nos ha justificado. Con todo lo que ello implica.

JEHOVÁ ROT: 

Jehová es mi pastor.

He dejado este nombre para el último lugar porque me parece que engloba a los otros cinco.

El pastor provee para sus ovejas, el pastor defiende a sus ovejas y es su estandarte, su guía su referente, el pastor apacienta a las ovejas y el pastor las sana cuando están heridas.

El autor del salmo 23 es David.

Un pastor que llegó a ser Rey pero conocía perfectamente lo que era ser pastor.

Sabía lo que las ovejas necesitan, y hacía perfectamente su trabajo.

Las protegía hasta el punto de pelearse con osos y leones para guardarlas.

Si alguna se le ponía enferma, seguro que la cuidaba.

David es un tipo de Cristo, Jesús dice de si mismo: «Yo soy el buen pastor, y tú y yo somos sus ovejas».

A estos nombres se deben sumar los que se le dan al Padre al Hijo y al Espíritu en el Nuevo Testamento, siendo la mayoría de ellos atribuidos al Hijo pero representando la divinidad absoluta contenida en el Hijo como persona, en el Padre como persona y en el Espíritu Santo.

Estos son: Abba, Señor, Jesús, Logos, Maestro y Zeos.


Las perfecciones de Dios

LAS PERFECCIONES DE DIOS

Las perfecciones de Dios se conocen comúnmente como los atributos, dependiendo del autor.

Hemos decidido llamarlas perfecciones porque los atributos tienen grados, pero las perfecciones no.

Por ejemplo, un hombre puede ser más alto o menos alto, más fiel o menos fiel, más paciente o menos paciente y esos son atributos, pero si un hombre es perfectamente algo, no existe la posibilidad de añadirle grados.

Como los atributos se dan en forma perfecta en Dios, nos hemos inclinado más por el nombre de perfecciones que por el de atributos, pero si es necesario que se sepa que cuando algunos autores hablan de atributos, es lo mismo que las perfecciones.

Dios es perfectamente fiel, perfectamente bondadoso, perfectamente misericordioso etc…

Las perfecciones de Dios tienen tres características:

  1. No admiten grados.
  2. Se dan en perfección en las tres personas de la Trinidad.
  3. Son evaluadas y deducidas en virtud de su manifestación personal.

La lista de las perfecciones de Dios, no es en absoluto una lista cerrada.

Como Dios es infinito, sus perfecciones son infinitas en número y forma.

Si hay alguna perfección que el hombre pueda imaginar, esta la posee Dios en su trinidad.

Es por ello, que diferentes teólogos clasifican las perfecciones de Dios de forma diferente, pero válida, y es por ello que reproduciremos algunas de esas listas a continuación para dar una breve conclusión.

Meyer Pearlman

Pearlman establece tres divisiones:

  1. Atributos no relacionados: entre los que se encuentran los que bajo su punto de vista constituyen la naturaleza interior de Dios.
    • Espiritualidad
    • Infinidad
    • Unidad

  2. Atributos activos: aquí engloba a aquellos atributos que están relacionados con el universo y la acción de Dios con respecto a lo creado:
    • Omnipotencia
    • Omnipresencia
    • Omnisciencia
    • Sabiduría
    • Soberanía

  3. Atributos morales: Son aquellos que tienen su reflejo en las criaturas morales, nosotros diríamos más concretamente en el hombre que ha sido creado a su imagen y semejanza y por ello, aunque con muchísimas limitaciones, refleja parte de la esencia de Dios.
    Estos son: Santidad, Justicia, Fidelidad, Misericordia, Amor y Bondad.   

No nos parece muy acertada la clasificación de Pearlman.

Pensamos que los atributos de Dios, o sus perfecciones, son más flexibles que su clasificación y muchas veces pasan de una clasificación a otra porque todos están íntimamente relacionados

Por ejemplo: la omnipresencia de Dios está inseparablemente ligada al hecho de que Dios es Espíritu, y uno es un atributo no relacionado y el otro es un atributo activo.

Stanley M. Horton

Sólo establece dos divisiones:

  1. Atributos constitutivos: 
    • Espíritu
    • Conocible
    • Eterno
    • Omnipotente
    • Omnipresente
    • Sabio

  2. Atributos morales de Dios: 
    • Fiel
    • Veraz
    • Bueno
    • Paciente
    • Amoroso
    • Lleno de gracia y misericordia
    • Santo
    • Recto
    • Justo.

Sigue sin gustarnos el hecho de que se separen los atributos morales de los atributos “constitutivos”, porque creemos que los morales también constituyen lo que es Dios, sin embargo, esta clasificación nos gusta mucho más que la de Pearlman.

Wayne Grudem

Establece dos divisiones también pero en el segundo punto hace cinco subpuntos:

  1. Atributos incomunicables:
    • Independencia
    • Eternidad
    • Omnipresencia
    • Unidad

  2. Atributos comunicables:
    • Atributos que describen el ser de Dios: 
      • Espiritualidad
      • Invisibilidad
    • Atributos mentales: 
      • Conocimiento
      • Sabiduría
      • Veracidad.
    • Atributos morales: 
      • Bondad
      • Amor
      • Misericordia
      • Santidad
      • Paz
      • Justicia
      • Celo
      • Ira
    • Atributos de propósito: 
      • Voluntad
      • Libertad
      • Omnipotencia.
    • Atributos sumarios: 
      • Perfección
      • Bienaventuranza
      • Belleza
      • Gloria.

Creemos que Grudem, se ha complicado demasiado. Muchos de las perfecciones que el detalla o separa, se pueden englobar. Por ejemplo, bondad, misericordia y belleza, nosotros los agruparíamos dentro del amor.

Charles Hodge

Hodge es más moderado en cuanto a las divisiones, de hecho no establece ninguna, sencillamente engloba algunos de los atributos que por ejemplo ha desmembrado Grudem, dentro de otros.

Esta es su lista sin divisiones:

  • Espiritualidad
  • Infinitud
  • Eternidad
  • Inmutabilidad
  • Conocimiento (dentro del cual están presciencia y sabiduría)
  • Voluntad
  • Poder (dentro del cual está omnisciencia)
  • Santidad
  • Justicia
  • Bondad (dentro del cual están benevolencia y amor)
  • Verdad
  • Soberanía.

La verdad es que es una lista muy práctica pero nos llama la atención el hecho de que haya incluido el Amor, que para nosotros es una perfección por excelencia, dentro de la bondad.

En el caso de el Poder, dentro de el engloba omnipotencia, pero nosotros sólo dejaríamos a este último, porque para que se de el hecho de que Dios sea omnipotente, Dios tiene que ser poderoso.

Breve conclusión sobre las perfecciones

Para nosotros la lista más acertada es la de Horton.

Si bien hay cosas que cambiaríamos, nos parece que recoge todas las perfecciones esenciales de Dios, las que manifiestan su existencia y nos conmueven, las que al meditarlas, nos llevan indefectiblemente a darle la gloria y a expresar el más absoluto agradecimiento por lo que Él es.

Nos gusta más que Pearlman porque sólo divide las perfecciones en dos categorías que no son excluyentes, nos gusta más que Grudem porque es bastante más conciso y aún así, recoge todo lo principal, y nos gusta más que Hodge, porque al menos establece una separación y delimita la naturaleza de las perfecciones que no su rango de acción.

Por todo esto, para nosotros la más acertada es la clasificación de Horton si bien hay cosas que cambiaríamos, por ejemplo el atributo: “lleno de gracia y misericordia”, nosotros diríamos que Dios es amor, con todo lo que ello conlleva.

En realidad, todos los atributos de la segunda división: fiel, veraz, bueno, paciente y lleno de gracia y misericordia, caben en que Dios es amor, incluso que es Santo, recto y justo, pero estos tres últimos nosotros los dejaríamos fuera.

De este breve análisis se sigue que es una tarea imposible clasificar a Dios y algo tan íntimamente suyo como son sus perfecciones, pero nos parece que Horton recoge muy bien lo que tímidamente podemos alcanzar a comprender aunque como decíamos al principio, esta no es en absoluto una lista cerrada.


Dios Griego

CREENCIAS ERRÓNEAS SOBRE DIOS

Muchas son las creencias erróneas sobre Dios que se dan y se han dado en el pensamiento humano.

Algunas de ellas son por inocencia y otras por maldad, o por no querer comprometerse con la obligación que conlleva el reconocimiento de la existencia Deidad con todas sus consecuencias.

Hemos resumido las más importantes y reseñado algunos versículos aunque se podrían poner muchos más.

Valgan como ejemplo:

Agnosticismo

El agnosticismo, no cree que el hombre pueda conocer a Dios.

“La mente finita no puede conocer lo infinito”, dicen ellos y de esta manera, terminan con el asunto y se “olvidan” de Dios. 

Objeción: Jeremías. 9:24

«Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehová.»

Jeremías 9:24

Politeísmo

El politeísmo concibe la idea de que hay muchos dioses que rigen el universo.

Esta idea fue la  característica del paganismo de las religiones antiguas. 

Objeción: Deuteronomio 6:4.

Es claro en su sentencia:

«Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. Sólo hay un Dios.»

Deuteronomio 6:4

Panteísmo

El panteísmo recalca entre otras cosas, la inmanencia (ente intrínseco, toda actividad que termina en el mismo ser) de Dios.

De esta manera, dios está en todas las cosas, todo es dios, el universo es dios; por lo tanto, cada parte de ese universo es parte de dios.

Una piedra, el agua, los pájaros… expresan a Dios.

No hace falta ser hinduista para ser panteísta; pues esta filosofía suele estar expresada en la poesía moderna.

La Nueva Era es una clara expresión de esta filosofía panteísta. 

Objeción: Salmo 50:10-12.

«Porque mía es toda bestia del bosque, y los millares de animales en los collados.»

Salmo 50:10

«Conozco a todas las aves de los montes, y todo lo que se mueve en los campos me pertenece.»

Salmo 50:11

«Si yo tuviese hambre, no te lo diría a ti; porque mío es el mundo y su plenitud.»

Salmo 50:12

Materialismo

El materialismo, entre otras cosas, niega la distinción entre mente y materia; de donde el hombre apenas se diferencia de un animal o una máquina; por lo que no es responsable de sus actos.

Sin embargo, nuestra conciencia nos hace sentir que somos distintos que un árbol.

Sentimientos, pensamientos y voluntad, son la marca indiscutible que nos distingue del mundo que nos rodea.

Después de todo, fuimos creados a imagen de Dios. 

Objeción: Génesis 1:26

«Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.»

Génesis 1:26

Deísmo

Recalca la trascendencia de Dios (Dios es mayor que el hombre; por lo tanto, inalcanzable o está lejano de éste).

Dios creó al mundo y luego lo dejó que se gobernara por las leyes naturales. 

Objeción: Salmo 138:8.

«Jehová cumplirá su propósito en mí;
Tu misericordia, oh Jehová, es para siempre;
No desampares la obra de tus manos.»

Salmo 138:8

CONCLUSIÓN

A largo de este breve estudio, hemos contemplado la forma Escritural en la que Dios se nos ha revelado.

Por lo que podemos aprender de la Biblia en cuanto a Dios, sabemos que es un Dios trino, que se ha revelado con diferentes nombres en virtud de la situación y de la necesidad de sus hijos, y que en la substancialidad trina de su ser contiene todas las perfecciones imaginables.

No hay ejercicio más agradecido y sano para el creyente que meditar en la infinitud de su Dios, en sus perfecciones y en sus cualidades, aunque en ese ejercicio se ve ciertamente limitado.

Si hay algo que nos ha impresionado y nos sigue impresionando diariamente, es que Dios en toda su majestad, grandeza y gloria, ha decidido hacerse comprensible hasta el punto de convertirse en un Dios personal que está a nuestro lado, que se preocupa de nosotros y que nos ama hasta tal punto, que ha provisto un medio de salvación para sus Hijos, de manera que todo aquello que nos afecta perjudicialmente, por un tiempo, quedará infinitamente subsanado cuando estemos con Él, dedicándonos plenamente a su conocimiento.

Dediquémonos responsablemente a este conocimiento sin igual, que merece toda nuestra atención y empeño, sabiendo que el beneficio, jamás será proporcional al esfuerzo, sino que lo sobrepasará con mucho, y nos llevará a una dimensión de fortaleza, fe y seguridad evidentemente mayor, al conocer que nuestro Dios, Dios trino, Dios personal con todas sus perfecciones, está de nuestro lado, por nosotros y en nosotros; haciendo de nuestro peregrinaje por esta vida, una antesala de la gloria venidera que nos espera.

¡Disfrutemos de su revelación y seamos hijos agradecidos!

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